jueves, 17 de enero de 2013

Fuera de casa

Por once días me desato las agujetas, 
y caminaré descalza para que mis pies rocen una tierra nueva.
Dejo junto a mi casa la sensación de familiaridad, 
para toparme más lejos la exquisita impresión que provoca lo desconocido.
Llevo conmigo las oraciones de mi madre,
y los consejos de un padre que nació siendo mi hermano.
Me llevo la esperanza de regresar y encontrar un país menos impotente
y un pueblo más justiciero. 
Dejo mi cuarto intacto, para inducir al efecto de que nada ha cambiado.
Aromas nuevos se unirán al especiero de mis recuerdos.


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